78’854.154 días en busqueda del vestido perfecto

Les quiero compartir la historia de cómo encontré el vestido de novia de mis sueños.
La mayoría de personas que están en leyendo este post saben que me encanta la moda, el diseño, la creatividad, la decoración, en fin… Soy bastante exigente cuando se trata de algo relacionado con estos temas, entonces tenía mucho miedo de no encontrar un vestido que cumpliera mis espectativas, que me hiciera sentir enamorada y segura de elegirlo. Desde que supe que me iba a casar con Sebas (el hombre más perfecto y maravilloso que pude haber encontrado en toda mi existencia) empecé a buscar inspiración en Pinterest, Google, YouTube, en todas las páginas de novia de Colombia y en el exterior jajajajajajaja y encontraba muchos que me dejaban sin aliento pero ninguno que estuviera a mi alcance fácilmente.

Entonces un día que estaba mirando mi celular, me salió una publicidad en Instagram con una foto de un vestido espectacular (para mí) y que cumplía mis requerimientos más soñados para ese día. Entonces pensé: bueno pues miremos dónde es esa tienda (porque no la conocía) sin mucha fé porque dije, seguro ni es de Colombia… Y !oh sorpresa! Cuando le di click era un tienda de Colombia y con sede en MEDELLÍN!… Casi me desmayo jajajajjaja. Perooooo, como todo Paisa soy desconfiada y pensé, esa tienda no la conozco, a penas sea para robar 🤣🤣🤣 (pero igual la desconfiada escribió inmediatamente para ver si si era real y agendar una cita).

Y gracias a Dios salió perfecto con la tienda, me agendaron la cita y yo estaba muy nerviosa por irme a probar esos vestidos tan espectaculares. Ese día me acompaño mi suegra que quiero tanto (Luz Amparo) y una de mis amigas del alma (Paola Marín) quienes fueron perfectas con su presencia, me ayudaron a sentirme segura para tomar la decisión y elegir. Mi madre hermosa desafortunadamente no pudo acompañarnos.

El día de la cita fue un día maravilloso, feliz y con muchas emociones en mi corazón. A mis acompañantes les dieron unos cartelitos para ir puntuando los vestidos y fue súper divertido y emocionante… El vestido por el que yo iba desde el inicio lo dejaron para el final y ese fue el elegido (para mí es mágico), me acomodé súper fácil y fue algo que me sorprendió porque no pensé encontrarlo a la primera. Al final brindamos con vino y nos tomamos unas fotos para inmortalizar ese momento que se vive una sola vez.

Los quiero mucho,
Leidy.